El tiempo acomoda las cosas,
pone a cada quién en su lugar, y por algo que nos quita,
mucho es lo que nos ha de dejar… Salud!
Marcela Saiffe -11-07-2010

Pequeño gran autillo...
Erase una vez un ser humano que llegó a este mundo, común y corriente, conforme fue creciendo aprendió la dualidad del bien y mal y se concedió como cualquier otro ser de este mundo el derecho de soñar y ver en su mente como sería el resto de su vida y lo que tendría que hacer para lograrlo.
Esta concepción del mundo fue lo que lo ayudó a entender las extrañas marionetas y personas que fue conociendo conforme pasaba el tiempo y en algunos de ellos vio algo que no puede borrar de sus mentes, esto lo fue anotando en su libreta imaginaria, sabía que de algún modo darían la vuelta en sus vidas y serían trascendentales y clave en algunas cosas, todos a su tiempo y medida, pero era muy pronto para hacer algo, la vida le daría a cada uno las enseñanzas necesarias para que estos supieran perfectamente que hacer, o bueno eso creía ilusamente.
Con el tiempo este pequeño bicho fue aprendiendo a contemplar opciones o medios para lograr lo que quiere, de manera previsora para no perder el rumbo de su vida, y esto lo fue ayudando a sobrellevar hasta límites insospechados momentos muy grandiosos como momentos muy turbios, desgarradores y muchos de estos últimos ajenos a él, pero comprendiendo a fondo el sufrimiento y la desgracia de los demás, y esto lo fue anotando en su lápiz y papel imaginario, como si viviera dentro de una especie de experimento social, porque de alguna forma así lo es.
Mientras esto sucedía el mantenía su rumbo viento en popa, encontró gente que compartía en cierta medida los sueños y metas de este bicho viviente, se unieron entonces y en las buenas y en las malas compartían desafíos que han sido cada uno de ellos una gran lección y una gran recompensa, con sus respectivos momentos amargos ellos siguieron adelante, pero el tiempo los fue diseminando en caminos diferentes, pues no todos van hacia el mismo lugar.
Así por las miles de razones que puedas pensar el continuó por su camino por cuenta propia, no estaba completamente solo, de esa diseminación algunos no han perdido el contacto con el y se unen para enfrentar nuevos retos, solo en la medida necesaria pues la búsqueda de su camino es suya nada más.
Ante todo a las personas que siempre vio como importantes en su misión las fue involucrando con la esperanza de que juntos pudieran crecer y desarrollarse, más allá de los intereses mundanos y que los separan de lo que es la esencia del alma, pero no todos han comprendido a fondo su idea, y la naturaleza humana los ha nublado al grado de perder el rumbo y terminar en un lugar no esperado, no contemplado, es ahí cuando aprende la la vida no es tan simple y hay que tomar medidas un tanto radicales.
Esto también lo afectó, opacando su luz y lanzándolo a una decadencia un tanto inusual, para postrarse un momento y reflexionar sobre en qué parte de la historia las cosas no salieron como cualquiera hubiera logrado, y durante este procesó causó algunas heridas en el corazón de aquellos que lo aprecian en respuesta a lo que le hicieran, dijeran de el o en la forma tan extraña, poco amigable y celosa de verlo. Aún así comprenderán que esto es natural ante lo que se llamaría un nuevo escenario que había que memorizar y digerir poco a poco para no cometer el mismo error o evitarlo de algún pobre descarriado que pudiera desencadenar acontecimientos similares a los anteriores.
Fue cuando empezó a trazar nuevas direcciones aun mas lejos de lo que nunca antes había pensado y tendría que volar, en ese momento su mente se disfraza gradualmente y un plumaje misterioso emerge… Esa fue la transformación al pequeño Autillo de Cara Blanca Sureño.
Ahora convertido en ese pequeño bicho volador la percepción de su entorno ha cambiado completamente, mira todo desde la altura de un árbol lo que fue una vez su mundo, y como todos aquellos que estaban con él han estado complicándose sus propias existencias. La fusión del pasado, presente y un futuro desolador se juntaban y en el horizonte grandes nubarrones de terribles tempestades amenazaban el vuelo a emprender. A pesar de su transformación el pequeño gran autillo en el fondo seguía siendo el pequeño ser humano que escondía su inercial instinto de ayudar a quien definitivamente estaba algo perdido, de la misma manera en que lo condujeron por su vida anterior, mostrándole el camino a seguir a los demás, pero sin dejar que se agarran del ala, pues ese no es su trabajo, y también con su incisivo, sarcástico, oscuro y ofensivo humor negro, daba coscorrones en aras de la verdad a quien se lo merecía sin importar los pataleos y berrinches que el ciego pudiera hacer, el tiempo lo haría entender, esto es algo que el pequeño búho sabe y no le importa, su primera y gran estocada ya estaba hecha.
Los sucesos que vienen serán interesantes, hay cambios inevitables y el pequeño autillo esta alistando su plumaje para enfrentarlos, y para poder continuar con su largo peregrinaje hará grandes recorridos para preparar su nueva morada. El cicló esta cerrándose en este lugar en donde los humanos se han perdido entre el prejuicio, la falacia, el autoengaño, su inseguridad, la desconfianza, el miedo, y en el fondo se ve que sus sufrimientos son enormes, pero es el camino que han decidido tomar, y antes de que otros por venir se pierdan en el caos sin tener culpa de ello, el pequeño autillo pondrá un poco de orden en la casa y solamente una vez más mostrará hacia donde tienen que dirigirse, abrirá los ojos y les recordará con las mismas palabras que ellos mismos usaron “hacia donde está la luz que ilumina sus caminos”.
Después de esto el pequeño autillo simplemente dará media vuelta y comenzará el viaje sin parar, “el punto de no retorno” hacia una nueva gran aventura con otros de su misma especie, esperando que en el tiempo y espacio logre encontrar a alguien que haya cruzado el umbral de la mortalidad y vea de la misma y particular forma el mundo que él y otros de su especie perciben, el mundo siempre cambia, y hasta que terminemos nuestras misiones, quedaremos en la memoria de hasta quien ni si quiera imaginamos, solo por haber hecho esos momentos de sus vidas los más bellos, mágicos, que jamás han vivido, por brindar tranquilidad y simplemente por estar ahí, sin hacer nada, ni mover un dedo, ni dejar un rastro de plumaje, como un recuerdo en su mente.
Hay cosas que están escritas en el futuro, pero no lo es todo en la vida, hay que escribir nuestra propia carta de ruta, al menos si no funciona, no nos quedaremos en el intento.
Si te dicen que hacer con tu vida y como debe de ser, es porque tienen miedo de resolver las suyas primero, miedo al que dirán, al que será, al que creí, al que supuse, ideas que destruyen, que matan y nublan la mente y el alma, si tienes el mapa y ves el camino, tómalo, pues los ciegos harán al final lo que les plazca y no les importaran lo que hagas tu y los demás.
Vuela y se libre.
Chilebo Stark (Sergio J. López) 11 de julio de 2010.
La mayor arrogancia del hombre, creo,
y por la cual hoy está pagando el precio,
es creer que realmente la humanidad podía transformarse en dios,
alterando y revocando de alguna forma las leyes del universo.
-Michael Ruppert,( Collapse, 2009)